Condenaron a 9 años de prisión a la mujer que esclavizó a un jubilado en Paso de Indios

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Marta Caucamán fue hallada culpable de someter a Adolfo Yancamil a graves maltratos físicos y psicológicos durante casi ocho meses. Su hijo, Juan Ovejero, recibió una pena de 7 años como cómplice.

El juez Gustavo Castro condenó este martes a 9 años de prisión a Marta Caucamán, luego de que un jurado popular la declarara culpable de reducir a la servidumbre y someter a violentos maltratos al adulto mayor Adolfo Yancamil en Paso de Indios.

La sentencia fue dictada en una audiencia realizada en los Tribunales de Trelew. Caucamán cumple prisión en el Instituto Penitenciario Provincial ubicado sobre la Ruta Nacional 3.
Por el mismo caso, Juan Ovejero, hijo de la condenada, fue considerado cómplice y recibió una pena de 7 años de cárcel. Actualmente permanece alojado en la Comisaría Segunda de Trelew.

Durante el juicio, la Fiscalía logró demostrar que ambos sometieron a Yancamil a una situación extrema de violencia física, psicológica y económica. Según se expuso en el debate, le quitaron su jubilación, su vivienda y su vehículo, además de obligarlo a realizar trabajos forzados y soportar constantes agresiones.

Entre los hechos más graves acreditados en el proceso judicial, se detalló que la víctima fue atada y golpeada, utilizada como “bolsa de boxeo”, amenazada con un revólver y quemada con cigarrillos. Todo ello fue encuadrado en el delito de reducción a la servidumbre con lesiones leves.

La audiencia contó con una fuerte custodia policial y la participación de la fiscal Mariana Millapi junto a los funcionarios Rubén Kohler y Santiago Angulo. La defensa de los condenados estuvo a cargo de la defensora pública Romina Rowlands.

Antes de finalizar la audiencia, tanto Caucamán como Ovejero adelantaron que impugnarán la condena.
En su fallo, el juez Castro sostuvo que la pena debía ser proporcional a la gravedad de los hechos y describió el caso como una “verdadera cosificación de la víctima”, quien fue privada de su autonomía y dignidad durante casi ocho meses.

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