Abusos en la Escuela 201: los testimonios que expusieron el sufrimiento de tres alumnos
La querella sostuvo que tres estudiantes de segundo grado fueron víctimas de abusos y maltratos por parte de su docente. Durante el alegato final, la abogada de las familias repasó los relatos de los chicos y las consecuencias emocionales que habrían sufrido.

La Escuela 201 de Los Aromos, en Trelew, fue escenario de un juicio por los presuntos abusos y maltratos denunciados por tres alumnos de segundo grado. Durante el alegato final, la abogada de las familias, Gladys Olavarría, pidió que la docente Roxana Ortega sea declarada responsable del delito de abuso sexual simple agravado por su condición de encargada de la educación.
Según lo expuesto por la querella, el primer alumno contó que durante algunos recreos permanecía dentro del aula porque no había terminado sus tareas. En esas ocasiones, la docente le habría bajado los pantalones para castigarlo y tocarlo. El relato quedó registrado en un acta escolar.
Su familia advirtió cambios en su comportamiento: miedo, ansiedad, irritabilidad, llanto durante las noches y dificultades para dormir. Su psicóloga también relató que durante meses intentó explicar lo que le ocurría y mencionó distintos episodios de maltrato.
En el caso de la segunda alumna, la querella sostuvo que la niña contó a su madre que la docente la habría tocado y fotografiado dentro del aula, además de golpearla con una regla. La menor comenzó a tener miedo de asistir a la escuela, dormía con su madre y sufrió pesadillas y episodios de angustia. Finalmente, fue trasladada a otro establecimiento.
La tercera víctima habría revelado lo sucedido después de conocer los relatos de sus compañeros. Según la querella, el niño se quebró emocionalmente frente a su madre y contó que la docente también le habría bajado los pantalones para tocarlo y que les gritaba.
De acuerdo con el alegato, el menor comenzó a presentar distintos síntomas, entre ellos alergias vinculadas a situaciones relacionadas con la causa, episodios de enuresis y miedo a quedarse solo. También habría tenido pesadillas en las que gritaba: “¡No, seño, no!”.
Además de los presuntos abusos, la querella señaló otros hechos de maltrato, como pellizcos, cachetadas, tirones de pelo y orejas, encierros en el baño y castigos frente a sus compañeros.
Los psicodiagnósticos incorporados al debate indicaron, según la querella, que los tres chicos podían diferenciar la realidad de la fantasía y que sus relatos fueron espontáneos y coherentes respecto de las personas, lugares y situaciones que describieron.
Durante su exposición, la representante de las familias también mencionó el testimonio de una madre, quien aseguró que un mensaje de un niño de la escuela permitió que varias familias conocieran los presuntos episodios de maltrato y golpes sufridos por los alumnos.
El juicio continuará con las últimas instancias previstas antes de que la jueza María Tolomei defina la resolución del caso.